Personajes

Pintino

Hace mucho tiempo atrás, el Dante encargó a un científico que creara la pintura con los colores más brillantes y divertidos del mundo. El anciano trabajó arduamente durante días. Y una noche, sin quererlo, dejó sumergido un pincel en el recipiente donde estaba la preparación. Cuando regresó al día siguiente, se encontró con la sorpresa de que el pincel había crecido y cobrado vida. Lo llamo Pintino y se hicieron grandes amigos. Hoy, el simpático pincelito, trabaja en la pinturería El Dante, y aunque es bastante remolón y quejoso es un amante de la naturaleza y defensor del cuidado del medio ambiente. Su mejor amigo es Pintacho, su fiel mascota. Y está perdidamente enamorado de Pincella, aunque no se anime a decirlo…

Pintacho

Es una de las latitas de pintura que creo el científico a pedido de Dante, y que por accidente, quedó abandonada en un oscuro rincón del depósito de la pinturería. Paso tanto tiempo sin abrirse, que su mágico contenido terminó dando vida al cuerpo de hojalata. Así fue, que un día en que Pintino estaba poniendo en orden viejos estantes repletos de latas, sintió un ruido, se acercó y pudo ver que una latita amarilla se sacudía animadamente. Desde entonces son amigos inseparables. Y aunque Pintacho no habla es muy inteligente y más de una vez ha tenido que sacar de problemas a Pintino.

Mugroso

Este simpático oso polar nació en Alaska, donde trabajaba haciendo comerciales de televisión para una marca de gaseosas. Tenía la mala costumbre de tirar al suelo los envases de las bebidas que tomaba. Hasta que un día Pintino, que estaba allí de vacaciones, lo vio y le explicó lo malo que era eso para el planeta y para todos los que lo habitamos. El oso lo escuchó atento y recapacitó. Desde entonces es un loco de la limpieza y la ecología. Años después vino a Neuquén a visitar a su amigo y quedó enamorado de la provincia y no se fue más. Vive en una casa refrigerada, porque le gusta mucho el frío y cuando sus amigos lo van a visitar deben llevar bufanda y guantes.  Le gusta mucho el agua y es un gran nadador.

Pincella

Tiempo atrás, se le encargó a un prestigioso escultor diseñar el pincel más bello del mundo, uno que hiciera hermoso todo lo que pintase. Así fue que este famoso artista trabajó durante meses para conseguirlo. Pero en lugar de un pincel creó una pincela, porque sólo así podría captar la belleza en su máxima expresión. Sin embargo fue tan perfecta que nadie se atrevió a usarla para pintar y permaneció durante años expuesta en un museo. Hasta que un día desapareció sin más y nadie supo que fue de la espléndida pieza. Se cree que —no se sabe cómo— tomó contacto con la misma preparación mágica que dio vida a Pintino, porque un día apareció en el barrio una bella pincelita de cabellos rojos como el fuego y una silueta digna del mejor escultor. No tardó en llamar la atención de todos y en especial de Pintino, que se enamoró de ella desde el primer instante. Pincella es amante de la naturaleza y el aire libre, le apasiona el arte y es muy sociable.

Chanchi

Pintino quería comprarse una nueva bici y para ello debía ahorrar. Pero no se aguantaba y todas las semanas sacaba lo poquito que había juntado para ir corriendo a tomar muchos helados. Mugroso estaba preocupado porque así nunca llegaría a ahorrar lo necesario para la bicicleta. Así que decidió regalarle una alcancía muy especial, ya que cuando quería sacar plata antes de lo debido Chanchi —así se llama— le mordía los dedos. Al principio Pintino estaba enojado y se quejaba todo el tiempo, pero después le tomó cariño y se hicieron buenos amigos. Cuando pudo comprar la bici fue al primero que llevo a dar una vuelta. Chanchi es un poco tímido y bastante glotón.